Vieneses

Un café con Araceli Segarra

Compagina su pasión por el arte y la ilustración con la de la escalada: Araceli es la primera catalana que logró coronar el Everest.

«Todos somos alpinistas de la vida, escalamos retos como si ascendiéramos una montaña. Todos podemos llegar a alcanzar grandes metas con esfuerzo y convicción.”

¿Cuándo y cómo empezaste a adentrarte en el mundo del alpinismo?

Me inicié en los deportes en la naturaleza mediante un curso de espeleología, después de tres años practicando este deporte, empecé a practicar la escalada en roca y hielo y el esquí de montaña. Todo ello me llevó a hacer cada vez vías de escalada más complicadas en cumbres como los Alpes con roca, nieve y hielo. Allí descubrí que los ascensos a montañas por vías comprometidas, era lo que más me llenaba.

En 1996 coronaste el Everest y te convertiste en la primera catalana en llegar a la cima. ¿Qué significó este hecho para ti? ¿Te dio reconocimiento?

El reconocimiento se efímero, pasajero y… no paga el alquiler. Ser el primero en algo, a veces, no es tan importante. Para mí lo realmente valioso es la sensación que vivimos tras haber tomado una decisión clave. Durante el ascenso al Everest tuve que tomar muchas decisiones, algunas importantes, como, por ejemplo, aparcar nuestro reto para concentrarnos plenamente en ayudar a un equipo de rescate. Aquella decisión ayudó a salvar la vida de más de una persona en la tragedia más grande que ha vivido el Everest y es de eso de lo que realmente estoy orgullosa.

Durante el ascenso al Everest decidí abandonar el reto para ayudar a un equipo de rescate.

¿Qué significa para ti la montaña?

Es la pieza del puzzle que equilibra emociones, alma, pensamiento y energía. Me ayuda a encontrar el bienestar y a superar y entender cada etapa de la vida. Además, es una fuente de motivación y concentración que, considero, es muy beneficiosa e, incluso, ¡un poco adictiva!

Desde los inicios hasta ahora, ¿como ha sido tu evolución y relación con la montaña?

Ha ido cambiando a medida que he ido creciendo y evolucionando. Cuando era adolescente, la montaña era la respuesta a la búsqueda de aventuras y emociones. Hoy en día, dependiendo del momento o del estado de ánimo, satisface un aspecto deportivo y físico o emocional y espiritual.

¿Existe un paralelismo entre las expediciones y la vida en general? ¿En qué consiste?

Siempre he creído que todos somos alpinistas de la vida, que escalamos retos como si ascendiéramos una montaña. En mi libro, Ni tan alto, ni tan difícil, intento plasmar todos estos paralelismos con recetas para afrontar estos retos. Lo explico mediante experiencias como la tragedia que vivimos en el Everest, el ascenso al K2 sin oxígeno ni porteadores… Y reivindico que todo el mundo puede llegar a alcanzar grandes metas con esfuerzo y convicción.

¿Cuál es el mayor descubrimiento que has hecho en un viaje/expedición?

Te das cuenta de que el hecho de estar vivo es un milagro que a menudo desaprovechamos y que debemos vivir todos los momentos con plena conciencia y con toda la intensidad.

El simple hecho de estar vivos es un milagro que a menudo desaprovechamos.

Cuéntanos alguna anécdota curiosa con la que te hayas encontrado viajando.

Recuerdo con mucha intensidad un viaje a Los Ángeles para ver, en primicia, el primer corte del documental del Everest en IMAX. El narrador era Liam Neeson y citó mi nombre, ‘Aruaseli Sewarra’, en dos ocasiones. ¡Fue brutal!

Más allá del alpinismo, eres autora de una serie de cuentos infantiles: ¿cómo y cuándo nace la pasión por la escritura?

Soy una apasionada del dibujo y el arte, por eso creé ‘Los viajes de Tina‘ (www.tina.cat). Una colección de siete cuentos ilustrados y educativos que nacen con el objetivo de acercar a los niños a otras culturas, religiones y sociedades, difundir todo el respeto hacia la naturaleza y el planeta y favorecer la práctica de deportes al aire libre.

¿Qué o quién crees que te ha llevado hasta donde eres hoy?

Las decisiones que he tomado. Todos estamos donde estamos gracias a nuestras elecciones, gracias al hecho de aprovechar y crear oportunidades y, sobre todo, por ser fieles a nuestros valores y principios.

¿Tienes la sensación que te queda algo por hacer?

¡Uy, sí, muchas cosas! Tengo muchas ganas de seguir aprendiendo y probando y muchas ilusiones y curiosidad!

¿Dónde te imaginas dentro de 10 años?

Ni idea, ¡me gusta vivir la vida con la incertidumbre de vivir sin planes!

¿Qué te despierta una sonrisa?

Compartir una buena comida después de escalar. ¡Soy feliz con pequeñas cosas!

LOS DESTACADOS DE ARACELI SEGARRA

La clave de la felicidad es…

hacer caso omiso a lo que digan o opinen los demás.

Una canción…

«For Emma», de Bon Iver.

La mejor conversación es…

la que sucede dentro de una tienda de campaña.

Una receta del Viena…

la flauta Strogonov.