Vieneses

Un café con Albert Martí

Mosaics Martí, empresa productora de mosaico hidráulico desde el año 1913, fue premiada en 2016 por la revista Interior Design gracias a su mosaico hexagonal Atlas.

«Podemos garantizar al cliente que nadie más tendrá un suelo como el suyo, a no ser que lo copie.»

¿Qué hizo que los hermanos Martí volvierais a retomar la fabricación de mosaico hidráulico?

El motivo por el cual volvimos a poner en marcha el negocio fue una mezcla de sentimentalismo y de visión de futuro, porque pensábamos que un producto de tradición artesanal y cierto prestigio como el mosaico podía tener una clientela interesada.

¿Cómo se crea una pieza?

La baldosa hidráulica se produce por compresión dentro de un molde que contiene tres capas, las cuales tienen como elemento principal el mortero de cemento. La capa más importante es la decorada, compuesta por una mezcla fluida de cemento portland blanco, polvo de mármol y pigmentos. El dibujo está determinado por una plantilla de latón que cumple la función de separar los colores de la composición.

«Se trata de un proceso totalmente artesanal.»

¿Qué queda del antiguo método de fabricación?

Tanto las materias primas como el proceso de producción se mantienen del mismo modo que en la época de mi abuelo, en 1913.

¿Qué se enconde detrás de la construcción de cada mosaico?

Se esconde la voluntad de hacer lo que hemos vivido durante toda la vida. Nos esforzamos en ofrecer unos mosaicos hidráulicos que combinen el saber hacer artesanal con las mejores materias primas.

¿Habéis intentado industrializar el trabajo o parte del trabajo?

El proceso es totalmente artesanal. Empresas reconocidas han hecho el intento de industrializar algunos pasos del proceso, pero todas han fracasado.

Los mosaicos hidráulicos vuelven a ser tendencia. ¿Crees que han revalorizado los espacios donde se encuentran?

Sin duda. Los inmuebles rehabilitados que tienen baldosa hidráulica se han revalorizado entre un 10 y un 15 % gracias a su valor artesanal, cultural e histórico.

«El diseño y la calidad del modernismo se combinan con el resurgimiento del estilo más contemporáneo.»

¿Cuáles son los países a los que exportáis?

La fuerte competencia de mosaicos procedentes de las antiguas colonias francesas y españolas, más baratos pero de baja calidad, ha hecho que en los últimos años se hayan reducido las ventas. El 60 % de las ventas las hacemos en Cataluña; el resto se reparte entre el Estado español y, ocasionalmente, hemos vendido a países de Europa, incluida Rusia, y a Oriente Medio, Canadá, EE. UU., Japón, sudeste asiático y países árabes.

 

¿Para qué tipo de espacios recibís más encargos?

La demanda del producto es variada: desde particulares que quieren reformar y restaurar casas con mosaico hidráulico hasta interioristas y arquitectos dedicados a la restauración del patrimonio histórico y artístico o que quieren incorporar este mosaico a diseños de obra nueva, ya sea para residencias o bien para espacios públicos del entorno retail: tiendas, restaurantes y hoteles.

¿Una producción artesanal que funciona en pleno siglo XXI?

Sí, mi hermano y yo hemos aceptado el reto de dar a conocer el resurgimiento de una fabricación artesanal concebida como antaño, pero que ofrece infinitas posibilidades, tanto desde el punto de vista arquitectónico como desde el decorativo. En la actualidad fabricamos más de 200 diseños con diferentes formas y dibujos, desde los modelos más clásicos de toda la vida hasta los más modernos y atrevidos del momento.

¿Trabajáis con arquitectos de renombre?

Sí, con los arquitectos catalanes Lluís Clotet y Elías Torres, que diseñaron nuestra actual colección de geometrías. Y hay que destacar la relación que tenemos con el arquitecto inglés David Kohn, con quien llevamos a cabo un proyecto residencial en la calle Avinyó del Barrio Gótico de Barcelona, premio INSIDE al Interior del año 2013.

«El diseño y la calidad del modernismo se combinan con el resurgimiento del estilo más contemporáneo.»

¿Cuál crees que es el secreto para que los arquitectos apuesten por este material?

La razón del interés creciente de este sector es la personalización. El hecho de que el mosaiquista produzca las piezas una por una permite hacer pequeños cambios de dibujo o de color. De ese modo, una vez completado el mosaico, puedes llegar a hacer una superficie absolutamente única que nunca tendrá nadie más.

Hay un nuevo resurgimiento de la artesanía y sus valores. ¿Qué consejos darías a las personas que emprenden una vía artesanal?

Ser muy fieles al producto, tener muy claro con qué producto se trabaja y, dentro de esa fidelidad, tener cierta valentía a la hora de innovar.

¿Cuáles son algunos de los proyectos emblemáticos que habéis llevado a cabo?

Las baldosas para restaurar el pavimento del Palau Güell, la Casa Amatller o el Recinto Modernista Sant Pau de Barcelona.

¿Algún sueño por cumplir?

Que haya una cuarta generación que quiera continuar la profesión y permita preservar este legado histórico del patrimonio artístico catalán y de la familia Martí.

LOS DESTACADOS DE ALBERT MARTÍ

La clave de la felicidad es …

hacer aquello que te gusta y compartirlo

 

Una canción…

«Noches de bohemia», de Navajita Plateá

La mejor conversación es…

una sobremesa con la familia

 

Una receta del Viena…

la flauta salchihca País