Bocados culturales

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Un baño en Asnières

Una de las obras puntillistas más laureadas por la historiografía.

Georges-Pierre Seurat (1859-1891) fue un pintor parisino que, como muchos de los vanguardistas de su época, se vio determinado por el rechazo de su obra en el Salón de París.

Es la figura más conocida de las ligadas al puntillismo, una técnica pictórica dentro de las corrientes impresionistas que, como veremos, es fruto de su época y de la emergencia de los repentinos cambios de la sociedad moderna y los nuevos estudios científicos en torno a la óptica y el color.

D’aquesta manera, el mètode de Seurat es basava a fer explícita la manera com l’ull i el cervell humà feien un exercici de síntesi de les formes i els colors de la realitat.

Su complejidad radical le llevó a simplificar al máximo las formas y las figuras.

1. Puntillismo o Divisionismo

Esta obra no está hecha a base de pinceladas sino de pequeños puntos. Si pudiéramos mirar con lupa el lienzo veríamos que la técnica científica de Seurat se basa en pequeños elementos de formas geométricas y colores simples. Así es como, al mirar la obra desde cierta distancia, nuestra visión interpreta el paisaje y los matices de color del cuadro. ¿Podríamos considerarlo el antecesor del mapa de bits?

2. Proletariado

Esta obra, expuesta en el Salón de los Independientes de París en 1884, nos sugiere una plácida estampa veraniega y cotidiana de la vida parisina de finales de siglo. Como pintor vanguardista, Seurat no retrata una escena de la sociedad adinerada, sino el tiempo de ocio de la clase obrera y menos pudiente. Las fábricas nos ubican en Asnières, lugar de recreo en la periferia de París.

3. Ciencia y luz

El gorro de este niño, al igual que todos los elementos del cuadro, sirve al pintor para poner en práctica sus tesis ópticas. Seurat llevó su técnica cada vez más lejos, prescindiendo de las figuras o las edificaciones y experimentando al final solo con puntos y colores.

4. Geometría

A pesar de su naturalidad, hay algo inquietante, y es que todos los personajes se hallan en un perfil perfecto. Seurat buscaba una aproximación racional a la pintura y los perfiles le servían para delimitar con formas geométricas muy precisas su contraste con el fondo, ya que corría el peligro de que todo quedara confuso en una nube de colores.

5. Esculturas

Todas y cada una de las figuras están aisladas, son independientes y no establecen vínculos con otras. Esto es algo que sucede en otros cuadros de Seurat y es que, como señala el historiador Jonathan Crary, Seurat expresa el desencanto moderno, la ausencia y el vacío de un mundo cosificado y cuantificado.

6. Neoimpresionismo

Este cuadro tuvo un gran impacto entre los críticos y los artistas que acudieron al Salón. De hecho, la obra inaugura la carrera de Seurat y el llamado neoimpresionismo. Se interesará por la síntesis, por captar lo que de eterno tienen esos instantes. Como veis, el agua, la hierba y los personajes parecen congelados y en calma para transmitirnos esa sensación de perdurabilidad.