Inspiración por Europa

Viaja y sueña: descubre los puntos de encuentro del continente y explora las huellas de su historia con una nueva mirada.

Praga

Una ciudad de cuento y de contrastes

La capital de la República Checa presenta dos caras: una marcada por la época comunista y otra, por la modernista. ¡Conócelas!

Praga, situada en el corazón de Europa, es una milenaria encrucijada de reinos y culturas. Una urbe guerrera, marcada por la historia que le ha tocado vivir en los últimos años, pero que le ha permitido mantener su esencia bohemia. Una esencia única.

La vitalidad de Praga se percibe por todas las esquinas pero hay dos puntos neurálgicos donde el día a día late con más fuerza. Uno es la plaza de la Ciudad Vieja, Stare Mêtsto, que destaca por su rica variedad de estilos y donde conviven dos iconos: el famoso reloj astronómico que decora la Torre del Ayuntamiento y los singulares pináculos de la catedral de Tyn. A su lado, puestos callejeros, espectáculos improvisados de músicos, magos, faquires… y gente, mucha gente que, día a día, recorre la capital de la República Checa.

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El otro punto de atención es el Puente de Carlos, un puente peatonal que atraviesa el río Moldava y al que se accede a través de dos grandes torres góticas. A lo largo del puente se encuentran 30 estatuas, casi todas barrocas, que datan del siglo XVIII.

Desde el puente se llega a Hradcany, donde se ubica el Castillo que había sido la residencia de los reyes de Bohemia y el centro de poder de los jerarcas del partido comunista. En la misma zona se encuentra la catedral de San Vito, conocida por sus agujas góticas.

Recorriendo el barrio se salta de plaza en plaza, de patio en patio y todos a cual más encantador, más interesante. Toca destacar una calle que es la que más atrae a los visitantes: el callejón de oro. Su atracción principal son las minúsculas casas de colores que habían sido habitadas por magos y alquimistas. Entre todas ellas destaca especialmente una: la casa de Franz Kafka, escritor que nació y murió en la ciudad.

Nani Arenas
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A simple vista, se observa un contraste arquitectónico muy evidente entre los edificios modernistas y los comunistas. Los bloques de pisos construidos con paneles prefabricados de hormigón que se conocen como paneláks y que se construyeron entre 1959 y 1995 son la herencia de la época comunista y dominan casi toda la periferia de Praga.

Se trata de unos edificios totalmente opuestos a la arquitectura modernista del centro de la ciudad, donde podemos observar grandes fachadas en las que se combinan a la perfección los motivos florales y las figuras femeninas. Algunos de los edificios más emblemáticos son: la Casa Municipal de Praga, que dispone de un excelente restaurante; la residencia del escultor František Bílek, que se encuentra bajo el Castillo de Praga y que simboliza un campo de centeno, y los hoteles París y Europa, que se encuentran en el corazón de la Plaza de Venceslau.

Pero, si queremos entender bien el arte modernista, no nos podemos perder las fascinantes pinturas del pintor checo por excelencia: Alfons Mucha (1860-1939), considerado uno de los exponentes de este estilo. Vale la pena acercarse a su museo, ubicado en la calle Panskà, para conocer su vida y su obra. Además, también podéis disfrutar de su arte en la catedral de San Vito, que tiene una vidriera realizada por el artista.

A simple vista, se observa un contraste arquitectónico muy evidente entre los edificios modernistas y los comunistas.

No podéis iros de Praga sin visitar el barrio judío donde se encuentran dos joyas. La más pintoresca es el cementerio de origen medieval. La segunda joya a la que hacemos referencia es la vieja sinagoga, la más antigua de Europa. Fijaos bien porque os daréis cuenta que las agujas del reloj giran en sentido contrario.

Para coger fuerzas os recomendamos hacer una pausa en el café más antiguo de la ciudad: el Café Slavia, desde el que podréis disfrutar de unas vistas increíbles del río Moldova y del Castillo de Praga. Y para los amantes del dulce, os proponemos una alternativa muy tentadora: saborear el dulce más popular de la cocina eslovaca: el Trdelník. Se trata de una masa de harina enrollada en un palo de madera denominado trdlo que se coloca sobre unas brasas, lo que permite asar la masa mientras esta va dando vueltas sobre sí misma.

Otra propuesta para los más atrevidos es saborear uno de los licores típicos del país: la absenta. Se trata de una bebida alcohólica elaborada con aceites esenciales de diferentes plantas que se combinan con la hierba de la absenta, lo que le ofrece un sabor único.

Ya hemos visto que hay muchos edificios centenarios en la capital checa. No obstante, la arquitectura contemporánea también juega en ella un papel importante. La ciudad acoge una de las obras más representativas de Frank Gehry: la Casa Danzante, construida de 1992 a 1996 y ubicada frente al río Vlatava. Esta obra fue diseñada conjuntamente con el arquitecto checo-croata Vlado Milunić.

¡Y si queréis disfrutar de una experiencia única y originaria de Praga, no os perdáis una actuación del Teatro Negro! Es un tipo de representación donde los actores van vestidos de color negro y actúan sobre un fondo oscuro, que contrasta con los títeres iluminados que emplean para contar la historia. De este modo, el espectador sólo ve lo que los actores quieren que vea.

Estad atentos si queréis volver a la plaza del Ayuntamiento, el reloj celebra cada hora en punto con un desfile de personajes curiosos: salen a saludar los doce apóstoles, un avaro, un gallo… un hermoso espectáculo. ¡Justo a tiempo!

Para más información puedes visitar el Portal Oficial de Turismo de Praga.

LAS CLAVES DE ESTA CIUDAD:

Un libro

La Insorportable Levedad del Ser es una novela del escritor natural de Praga Milan Kundera. La obra versa sobre las tormentosas relaciones de una pareja durante la Primavera de Praga.

Un personaje

Franz Kafka, sin duda. El nombre del autor de La Metamorfosis está íntimamente ligado a la capital checa. Sus novelas se desarrollan en la ciudad. Su muerte prematura a causa de la tuberculosis contribuyó a la creación del mito

Un lugar

La calle Celetna, una de las más antiguas de Praga, la cual nos lleva directa a la Torre de la Pólvora y a la plaza de la Ciudad, donde se encuentra la hermosa Casa Municipal. Famoso edificio por su estilo Liberty.

Una canción

Praga está muy ligada a la figura de Mozart. El compositor austriaco viajó muchas veces a Praga donde sus obras siempre fueron muy bien recibidas. Cabe destacar el éxito de Don Giovanni, opera que se estrenó en el Teatro Nacional de la capital checa en 1887.

Un plato

La República Checa es el país de las sopas por excelencia. Entre ellas destaca la česká bramborová, una de las sopas más populares de todo el país. Es una receta caliente y consistente elaborada a base de patatas y setas. ¡Una delicia!

Una fiesta

Entre mayo y junio se celebra el Festival Internacional de Música de la Primavera de Praga. Es un evento musical multi-género. Dura tres semanas y siempre se abre con la canción “Ma vlast” (mi patria) del compositor checo Bedrich Smetana interpretada por la orquesta sinfónica de Praga.