Bocados culturales

Aprende y disfruta: el arte, la música y las palabras nos permiten descubrir de dónde venimos para poder decidir hacia dónde vamos.

Las Meninas

Las Meninas (1656) es considerada la obra maestra de Diego Velázquez. A simple vista puede parecer una representación común de las familias reales del siglo XVII, de hecho el título oficial era “La familia de Felipe IV”. Sin embargo, esta obra fue muy revolucionaria porque rompió totalmente con la forma en que se realizaba un retrato según los cánones clásicos. ¿Quieres saber por qué?

Diego Velázquez (1599-1660) es considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española. En sus inicios, su pintura tenía una influencia directa de Caravaggio. A los 24 años fue nombrado pintor del rey Felipe IV y obtuvo el cargo más importante de los pintores de la corte.

Considerado el mayor exponente de la pintura barroca española.

1. El símbolo de la dinastía de los Habsburgo

La niña que vemos en el centro es la infanta Margarita (16511673). Se ha dicho que su protagonismo simbolizó la esperanza de perpetuar la dinastía de los Habsburgo, ya fuera a través de su reinado o a través de su descendencia.

2. La pintura, un Arte Liberal

Por tratarse de un cuadro tan complejo e innovador, existe una segunda tesis que deja atrás el ámbito político y se centra en el pictórico. En ella se afirma que la obra simboliza la lucha de Velázquez por hacer de la pintura un Arte Liberal.

3. Velázquez en el centro de la obra

La escena parece el taller de un pintor. La figura que vemos aquí, con el enorme lienzo ante si es Diego Velázquez. Nunca antes en la tradición de la historia del arte un retrato real había incluido al propio artista. Además, Velázquez se ubica de forma muy visible en pleno momento de trabajo, vestido según la selecta orden de Santiago. Un privilegio que se le denegó.

4. Un cuadro de Mariana de Austria y Felipe IV

Entonces, ¿qué pinta Velázquez? ¿Quién está al “otro lado del cuadro”? El pintor representa el momento en el que él mismo retrata al matrimonio real. Pero ¿cómo podemos saberlo? El cuadro que vemos al fondo con las figuras de Mariana de Austria y Felipe IV no es un cuadro si no un espejo. Por lo tanto, en el espejo se refleja el objeto que se está pintando en el lienzo de Velázquez.

5. El espejo, ¿un reflejo de los reyes o del cuadro?

Sin embargo, aún quedan más rompecabezas en el cuadro. ¿El espejo refleja a los reyes posando para el pintor o refleja el mismo cuadro que está pintando Velázquez? Hay diversas hipótesis sobre esta cuestión. Lo que sí consigue el autor es crear una atmósfera íntima gracias al uso de la luz que entra por la ventana y que parece casi real.

6. Los espectadores: ¿el motivo del cuadro de Velázquez?

Parece como si Velázquez estuviese pintándonos a nosotros. Junto a la profundidad del espacio al otro lado del cuadro, con las escaleras al fondo, y la escala a tamaño real de la pintura, podemos sentir como si pudiéramos acceder a la escena. Esta creación de ilusiones espaciales en pintura era típica del Barroco. Velázquez lo logra sin trucos ópticos sino jugando con la representación.