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Hablamos con Cristina Maragall

Ya hace 10 años que Pasqual Maragall fundó la Fundación. ¿Cómo describirías el camino recorrido estos últimos años?

Un camino que no siempre ha sido fácil, pero que ha sido muy positivo porque realmente hemos conseguido llegar a donde queríamos llegar hace 10 años y, además, de una manera muy sólida. Estamos muy contentos del proyecto que hemos definido en este tiempo y de cómo hemos ido creciendo, como también del apoyo que hemos recibido desde el ámbito social para sacar adelante el proyecto. La fundación tiene el apoyo de una quincena de entidades y una base social de más de 20.000 socios, que contribuyen económicamente a la continuidad del proyecto.

¿Cuáles son los principales objetivos de la Fundación?

La investigación es el pilar central de la Fundación Pasqual Maragall. En estos 10 años de historia, la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer ha vivido un auténtico cambio de paradigma, con la constatación de la existencia de una fase preclínica. Esta fase se inicia de manera silenciosa entre 15 y 20 años antes de la manifestación de los primeros síntomas. Desde el comienzo, apostamos por esta nueva aproximación, enfocando nuestro proyecto científico a encontrar respuestas en la búsqueda de soluciones para la enfermedad.

"Que empresas como Viena se vuelquen a ayudarnos a dar a conocer la enfermedad es primordial para nosotros."

¿Cómo se traducen esos objetivos en proyectos?

Por un lado, en 2016 constituimos el Barcelonaβeta Brain Research Center, un centro de investigación propio donde trabajan más de 50 investigadores y profesionales que investigan la detección precoz y la prevención de esta enfermedad. Y, por otro lado, hemos definido el proyecto Estudio Alfa con la implicación de los 3.000 voluntarios participantes, que son el alma de los estudios y los análisis que llevamos a cabo, a pesar de que es un proyecto que obtendrá resultados a largo plazo.

Apostáis por una diagnosis precoz de la enfermedad de Alzheimer. ¿Cómo encaráis los próximos 10 años para frenar el desarrollo de la enfermedad?

En lo que se refiere al futuro de la investigación, daremos impulso y continuidad al Estudio Alfa, ya que es un estudio longitudinal. Necesitamos como mínimo 10 años más para empezar a obtener resultados en los ensayos clínicos que estamos iniciando en estos momentos. Paralelamente, seguimos trabajando en la sensibilización y la normalización de la enfermedad, ámbitos donde hemos incidido en esta última década a través de diferentes acciones sociales y del blog Hablamos sobre el alzheimer.

Es la primera vez que Viena hace una colaboración de este tipo y teníamos muy claro desde el principio que queríamos participar con vosotros. ¿Cómo recibisteis la noticia?

Con mucha ilusión y alegría. Conozco Viena desde muy jovencita, como empresa familiar propia del país que ha ido creciendo en el tiempo gracias a su cuidado y su esfuerzo en el trabajo. La colaboración del sector empresarial es cada vez más importante y necesaria. Que empresas como Viena se vuelquen a ayudarnos, a implicar a la población y a concienciarla sobre la necesidad de disponer de más recursos para la investigación de esta enfermedad, es primordial para nosotros.

¿A qué proyectos de la fundación se destinarán las donaciones recaudadas a través de Viena?

Los fondos recaudados se destinarán a la nueva Unidad de Investigación Cínica en Prevención de la Demencia, impulsada por el Barcelonaβeta Brain Research Center, que se dedica a estudiar el riesgo de desarrollar demencia en cinco años en personas que tienen un riesgo más elevado de sufrir la enfermedad. De esta forma, podremos saber las causas que provocan que, en algunas personas, la enfermedad acabe avanzando, y esto nos ayudará a encontrar fórmulas para prevenirla.

"Con poco esfuerzo, una persona puede sentir que está haciendo un gesto útil."

¿Qué buscáis en las empresas con quienes queréis establecer alianzas de colaboración?

Como nuestro objetivo es social y está intrínsecamente relacionado con la salud, colaboramos con empresas que cuidan los derechos de las personas y actúan con rigor en lo relativo al medio ambiente. Tenemos un código ético bastante riguroso en ese sentido. Nos dedicamos a la salud de las personas, y, por lo tanto, lo tenemos que tener en cuenta en todos los ámbitos. Por eso estamos colaborando con Viena, porque cumple nuestro perfil de empresa colaboradora.

Worldcoo ha desarrollado el redondeo solidario y Viena es la primera empresa de restauración en el Estado que apuesta por este formato. ¿Qué os parece la aparición de nuevos formatos en la captación de fondos?

Es una iniciativa muy buena porque con poco esfuerzo una persona siente que está participando en una buena causa. Me parece que es mucho más interesante, en una sociedad madura y consciente, colaborar en este tipo de causas. Y, en cuanto a los valores, dice mucho más de la empresa que está implicada y de la sociedad que participa.

Se trata de un regalo para ambas partes, pues sabes que tiene una utilidad y que a la larga te puede ayudar a ti mismo. Una inversión por una buena causa.