Vieneses

Un café con la familia Garrido

Fundadores del proyecto Road4world, son una familia inquieta y soñadora. Exploradores que viajan en una autocaravana para descubrir nuevos lugares, nuevos proyectos y nuevas personas. Viajeros que no hablan de viajes sino de cambio social.

“Nuestros hijos nos han enseñado a mirar el mundo y a las personas desde un prisma diferente, libre de condicionamientos y prejuicios.”

¿Qué es y cómo nació el proyecto Road4World?

Creamos el proyecto con la intención de descubrir el mundo en familia, queríamos viajar con nuestros hijos de 6 y 9 años con el objetivo de explorar y conocer proyectos sociales. Detrás de cada proyecto hay una persona que lo ha soñado y que hace que sea posible. Nosotros queríamos adentrarnos en cada proyecto, conocer a las personas que hay detrás y ofrecer visibilidad a los que no son tan mediáticos.

Así nació Road4World, como un puente entre ideas y sueños.

Cuando viajamos siempre nos abrimos a nuevos horizontes. ¿Cómo fue vuestro primer viaje?

El primer viaje que hicimos los cuatro fue a París. Allí nos dimos cuenta de que los niños tenían muchas ganas de conocer nuevos sitios, pero vimos que no podíamos planificar, que teníamos que dejarnos llevar y adaptarnos al ritmo de Gemma y Mateo. Entramos en el Louvre y en 10 minutos tuvimos que salir porque ellos estaban inquietos; en cambio, después fuimos al Pompidou y allí estuvieron encantados, ¡no querían salir! Fue así como aprendimos a relajarnos, a viajar improvisando y… nos encanta.

Lo que nos ha llevado a ser quienes somos ha sido salir de nuestra zona de confort, ir más allá de los límites que nos ponemos nosotros mismos.

Después de viajar en autocaravana por Europa, ¿cuál es vuestro rincón preferido?

Hay muchos lugares que nos han fascinado, cada rincón habla por sí mismo y tiene su singularidad. Pero si tenemos que elegir un país nos quedamos con Bélgica. Es impresionante, desde la organización de su vida diaria y de sus espacios públicos hasta los paisajes, la gente… Y si nos tenemos que quedar con un rincón en concreto nos quedamos con Metz, una ciudad del noreste de Francia. ¡Allí se respira vida!

¿Dónde os imagináis dentro de 10 años?

Nos imaginamos instalados aquí en Cataluña y viajando. Pero viajaríamos puntualmente, compartiendo nuestra aventura con los de aquí. Ahora mismo nuestro viaje implica ser padre y madre, vemos cosas que sin la mirada de Gemma y Mateo no serían posibles.

Habéis conocido diferentes culturas y fiestas de Europa. Si pudierais ir a una fiesta popular, ¿a cuál iríais?

No nos gusta repetir, queremos conocer fiestas nuevas. Si pudiéramos escoger una fiesta sería la “Bajada de la antorcha”, por San Juan. Tiene que ser sorprendente ver todo el camino de la montaña iluminado. Es que como estamos viajando constantemente tenemos ganas de volver a nuestras raíces y esta fiesta es muy representativa del país.

¿Qué o quién os ha llevado a ser quienes sois?

Muchas personas que aparecen en el momento y el lugar indicado. Todas, sin ser conscientes de ello, nos han dado una pista para construir quienes somos e impulsarnos a emprender. Y el detonante definitivo de todo ha sido salir de la zona de confort, ir más allá de los límites que nos ponemos nosotros mismos.

Ahora, nuestro viaje implica ser madre y padre, vemos cosas que sin la mirada de Gemma y Mateo no serían posibles.

¿Cuál es el mayor descubrimiento que habéis hecho viajando?

El mayor descubrimiento que hemos hecho es darnos cuenta de que todo depende de la manera en que miramos nuestro entorno. Cada lugar, cultura o persona te permite descubrir cosas nuevas. Nuestros hijos nos han enseñado a mirar el mundo y a las personas desde un prisma diferente, libre de condicionamientos y prejuicios.

¿Y con qué aprendizaje os quedáis?

Hemos aprendido la importancia de saber escuchar. Nunca nos habíamos imaginado que tendríamos tanta necesidad de escuchar. No estamos acostumbrados a hacerlo y allí tenemos una necesidad constante para conocer a la gente de nuestro alrededor, descubrir proyectos nuevos, maneras nuevas de vivir, de trabajar, de emprender… Como siempre decimos, tenemos dos orejas y una boca, por eso tendríamos que escuchar el doble de lo que hablamos.

ELS DESTACATS DE L’ANITA I EL MARTÍN

La clave de la felicidad

Necesitamos muy pocas cosas para ser felices, vivimos en una sociedad en la que tenemos poco tiempo y demasiadas cosas.

Una canción

Todo se transforma, de Jorge Drexler. La canción nos cuenta que para aprender tenemos que caminar y que mientras caminas las cosas van cambiando, pero nada se pierde.

La mejor conversación es…

Con la familia, los cuatro juntos, y le abriríamos las puertas a todo el que quisiera ir con nosotros.

Una receta del Viena

Lo tenemos claro: nos encanta la flauta de jamón ibérico.

Para más información podéis consultar la web de Road4world.