Declaración de principios

Un viaje compartido cuya finalidad es ayudar a preservar y popularizar el legado de la cultura popular europea, contribuyendo así a construir el de las generaciones futuras e inspirándolas a enamorarse cada día de sus vidas.

Producto: Un punto de encuentro

Europa es cultura y tradición. Y también cultura y tradición culinarias. Muchas culturas y muchas tradiciones.

Nosotros, en Viena, queremos ser un punto de encuentro de esas tradiciones culinarias europeas. La plaza mayor, el mercado central, el cruce de caminos de la vieja Europa, caminos que vienen de todas partes y que nos traen productos y recetas de calles y plazas de pueblos y ciudades de todo el viejo continente. Queremos ser el mosaico de trencadís (quebradizo) que dibuja una cultura culinaria con raíces, un mosaico que nos aporta identidad y hace que nos sintamos como en casa.

Por eso nuestra carta ofrece un viaje a través de una amplia variedad de comida popular europea adaptada a las nuevas necesidades y hábitos de consumo de nuestros clientes. Recetas únicas y con personalidad, reinterpretadas y con sello propio.

Procesos: Artesanos modernos

Nuestro compromiso es ser respetuosos con este legado culinario transmitido de generación en generación. Nuestro compromiso es ser, día tras día, artesanos modernos: personas apasionadas por lo que hacen, personas con oficio y experiencia, una experiencia de casi 50 años.

Artesanos modernos comprometidos, en primer lugar, con la calidad de nuestro producto. En 2012 fuimos una de las primeras empresas de restauración españolas en recibir la certificación ISO 22000 de seguridad alimentaria.

Este compromiso con la calidad empieza con la selección del producto, continúa con la elaboración propia de cárnicos, embutidos y pan, y culmina en la cocina del establecimiento, donde elaboramos diariamente los bocadillos y demás productos que servimos a nuestros clientes.

Artesanos modernos comprometidos, también, con las formas de trabajar. Sabemos que una cadena es tan fuerte como su parte más débil. Por eso, es imprescindible que cada uno realice su tarea con compromiso y atención llena, sin olvidarnos de levantar la cabeza y ver cómo encaja todo eso.

Este compromiso empieza con la seguridad como elemento básico y fundamental de las actividades y procesos internos de Viena. Continúa con la eficiencia y la ausencia de derroches innecesarios (los recursos son escasos y valiosos, y como tal debemos tratarlos), y culmina con la integración de todas las actividades.

Sabemos que tenemos la confianza del cliente gracias a esta transparencia y honestidad en todo lo que hacemos y queremos seguir siéndole fieles. Sabemos que no hay atajos: hace falta mucho compromiso, mucho trabajo bien hecho, mucho aprendizaje y mejora continua. Por eso hacemos las cosas como las hacemos.

Clientes contentos: Queremos vieneses

En Viena sabemos desde siempre que el cliente es el rey. Con esto queremos decir que su satisfacción es el objetivo de nuestro trabajo diario, satisfacción que intentamos conseguir, día tras día, con productos de máxima calidad, con restaurantes acogedores y con un servicio amable y atento.

Por eso trabajamos para conseguir restaurantes acogedores y seguimos el ejemplo de los emblemáticos cafés europeos de toda la vida: puntos de encuentro, lugares de reunión, de conversaciones e intercambios, donde tienen cabida la música, la filosofía, la lectura o simplemente la tranquilidad y la reflexión. Porque queremos que nuestros clientes vengan a nuestra casa, se queden y pasen la tarde, el mediodía, la noche, la mañana. Fuera, la vida es compleja y estresante. En Viena no, en Viena puedes estar como en casa, cómodo, tranquilo, tomándote tu tiempo y descansando.

Y por eso también nos esforzamos para ofrecer un servicio amable, atento, cercano y rápido.

Porque queremos clientes contentos: convencidos y fieles en el tiempo. Porque queremos fans de Viena, porque queremos vieneses. Queremos vieneses que lo sean de corazón. Porque nuestra marca está hecha de pequeños momentos y pequeñas vivencias: un Viena es una fiesta mayor compartida con amigos, un punto de encuentro para una pareja, una mesa compartida por una familia, un espacio con compañeros de trabajo, un momento personal para mirar el periódico o el email con tranquilidad… Queremos conseguir que en todas partes haya cada día más clientes contentos. Queremos conseguir que en todas partes haya cada día más vieneses.

El equipo Viena: Juntos hacemos Viena

Sabemos que sólo la excelencia y la satisfacción de todos los miembros del equipo Viena nos permitirán conseguir más vieneses.

Logramos la excelencia trabajando con rigor y de manera constante. Porque nadie nace sabiendo pero todo el mundo puede aprender. Porque hay pocas cosas que sean más gratificantes que ver cómo van creciendo las personas y el talento dentro de Viena.

Fomentamos la satisfacción poniendo pasión e ilusión en todo lo que hacemos. Porque nos sentimos orgullosos del trabajo bien hecho e ilusionados con el proyecto y con el futuro. Porque buscamos la realización personal, y eso se consigue disfrutando de lo que hacemos y trabajando en equipo.

La excelencia y la satisfacción, los dos ejes clave del equipo Viena, son el resultado de las acciones y decisiones diarias guiadas por nuestros valores de equipo: ilusión, responsabilidad, respeto y aprendizaje. Cuatro conceptos sencillos que nos dan carácter propio, personalidad y sentimiento de comunidad. Cuatro conceptos sencillos que nos ayudan a trabajar en equipo y a ir todos a una. Porque Viena lo hacemos y lo haremos entre todos. Porque juntos hacemos Viena.

Implicación social y medio ambiente: un mundo más bello

Viena es un proyecto compartido con muchas otras personas e instituciones. Y eso exige un compromiso.

Viena está comprometida en el cumplimiento de la normativa y la legislación aplicables en cada momento y lugar donde opera. Porque si queremos ser respetuosos con la sociedad donde vivimos debemos ser, antes que nada, respetuosos con los principios y las leyes que esta sociedad desea que se apliquen.

A la vez, Viena es un proyecto compartido con voluntad de preservación de legado. Viena se siente heredero del legado cultural que nuestros antepasados forjaron con su esfuerzo y compromiso, e intenta poner su granito de arena para preservar ese legado. Por eso apostamos por rehabilitar edificios históricos, por eso participamos también en la esponsorización de fiestas mayores y otras fiestas arraigadas en las comunidades donde estamos presentes.

Además, Viena también se siente responsable de preservar el legado medioambiental para las generaciones futuras: por eso intentamos generar la menor cantidad posible de residuos, por eso reciclamos, por eso hacemos edificios energéticamente eficientes…

Sabemos que la preservación del legado cultural y medioambiental es una batalla importante para el bienestar de nuestros hijos y por esa razón ponemos en ello un esfuerzo y un compromiso marca de la casa. Porque en Viena somos de los que creemos firmemente que con nuestro esfuerzo y nuestro compromiso diarios podemos ayudar a dejar a nuestros hijos un mundo más bello.

Humildad: Cada día nos levantamos para hacerlo mejor

Esta es nuestra declaración de principios y, a la vez, nuestra declaración de intenciones y esperanzas. Seguro que a veces no refleja del todo nuestra realidad diaria. Por eso es importante que Viena mantenga la humildad con la que nació como valor fundamental, y como consejera y compañera de viaje. Esa humildad nos permite mantenernos alerta y mejorar día tras día, aprendiendo de los errores. Esa humildad nos recuerda que hay que levantarse cada día y hacer camino con esfuerzo y compromiso con el trabajo bien hecho.

Porque todo ese esfuerzo, todo ese compromiso cobran sentido cuando una familia se reúne en Viena para celebrar el aniversario de un hijo, cuando arrancamos una sonrisa de un niño con un globo, cuando un grupo de amigos comparten momentos con nuestros bocadillos, cuando una pareja se enamora mientras come nuestras pizzas, cuando unas abuelas están de cháchara una tarde de miércoles delante de nuestros cafés. Porque no hay trabajo más digno y más respetable en el mundo que dar breves momentos de felicidad a los que nos rodean.