Bocados culturales

Aprende y disfruta: el arte, la música y las palabras nos permiten descubrir de dónde venimos para poder decidir hacia dónde vamos.

Norma

La melodía infinia de Bellini.

“Casta diva, che inargenti…” “Casta diosa, que iluminas de plata…” ¿Quién no se ha emocionado hasta las lágrimas escuchando esta mítica aria? Es un símbolo indiscutible del bel canto, un estilo vocal que se desarrolló a finales del siglo XVII hasta el siglo XIX en Italia y que se popularizó en Europa.

Fragment de l'òpera interpretada per Amics de l'Òpera de Sabadell.

A menudo encontramos en la ópera personajes que o bien son meros esbozos o incluso que son puras caricaturas. Hay pocos de los cuales podamos decir que son personajes de carne y huesos, de la cabeza a los pies. Norma es, sin ninguna duda, uno de estos. Personalidad inmensa, Norma es poliédrica y contradictoria: sacerdotisa comprometida, mujer enamorada, enloquecida de celos y vengativa, madre secreta y amorosa, una mentalidad abierta y comprensiva cuando encuentra la paz y, finalmente, ejemplo de dignidad suprema aceptando el sacrificio de su propia vida, al cual arrastra a su amante Pollione, el destino del cual está indefectiblemente ligado al de Norma, como expiación de sus culpas. Norma es un verdadero gigante operístico y, por encima de todo, un personaje tremendamente humano que vive su historia en Galias, durante la época de la ocupación romana, el año 50a.C.

¿De dónde viene Norma? La ópera en cuestión, la octava de las diez que compuso Bellini, muerto prematuramente a los 33 años de edad, fue estrenada en La Scala de Milán el 26 de septiembre de 1831 y no fue precisamente un éxito esa noche. El autor del libreto fue Felice Romani, el libretista más prestigiosa del momento en Italia, habitual colaborador de Bellini, pero también de otros grandes compositores. Para crear el argumento de “Norma”, Romani fue a beber de una fuente francesa, la tragedia en cinco actos “Norma o el infanticidio”, original del dramaturgo Alexandre Soumet, que se había estrenado en París en abril del mismo año de 1831. Romani sometió esta obra a cambios profundos e hizo un libreto en dos actos, donde el infanticidio, aunque Norma está tentada de llevarlo a la práctica, no está presente. La figura de Norma está directamente inspirada en el personaje mitológico griego de Medea la cual, para vengarse de su amante Jasón, que la ha abandonado por otra, mata a los dos hijos que ha tenido con éste. Este mito dio origen a numerosas óperas, la más célebre de las cuales es “Medea”, de Luigi Cherubini, estrenada en París en 1797. Otra ópera que liga temáticamente con “Norma” de forma directa es “La vestale”, de Gaspare Spontini, estrenada en 1807, también en París, en el sentido de que nos presenta a una sacerdotisa que incumple sus votos por amor.

La figura de Norma s’inspira en el personatge mitològic grec Medea.

Los otros personajes protagonistas de la ópera de Bellini son Pollione, el procónsul romano, enemigo de la tribu gala a la que pertenece Norma, pero con el cual ha desarrollado una larga historia de amor secreto que ha producido dos hijos. Pollione es impetuoso y arrogante y, como tantos hombres, cree que cuando se cansa de una mujer tiene derecho a escoger otra sin dar explicaciones. La tercera en discordia es Adalgisa, una bella y joven novicia, futura sacerdotisa, que cuando descubre donde se ha metido renuncia al amor del romano. Sus dúos con Norma son sencillamente memorables.

El personaje de Norma ha sido un verdadero vehículo de lucimiento para grandes soprano. Ya fue estrenada por una artística mítica: Giuditta Pasta y la gran rival de ésta, María Malibran, también interpretó el papel. Más contemporáneamente fue Maria Callas quien sublimó el personaje de la sacerdotisa druida extrayendo de ella todos los matices imaginables. Callas fue Norma y Norma fue Callas. Ella marcó el camino a todas sus sucesoras.

La repercusión de la obra fue más allá del mundo artístico y trascendió también en el ámbito gastronómico. Su estrena y su éxito coincidió con el nacimiento de una nueva receta siciliana: un plato de pasta acompañado con berenjenas, tomates, albahaca fresca y ricotta. Se explica que Nino Martoglio, un ecsritor y director de teatro siciliano se quedó tan impresionado por esta receta que la comparó con la ópera exclamando  “È una Norma!”. Desde entonces esta receta se conoce en toda Europa como “Norma”.