Inspiración por Europa

Viaja y sueña: descubre los puntos de encuentro del continente y explora las huellas de su historia con una nueva mirada.

Nápoles

“Vedi napoli e poi muori” (Ve Nápoles y después muere)

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Nápoles, capital de Campania, es famosa por muchas razones pero la gastronomía ocupa uno de los primeros puestos de la lista. Otras de las razones son su riqueza artística, su bello entorno natural con la silueta del volcán Vesubio en el frente, su esoterismo y ese caos típico del sur de Italia que a algunos enamora y a otros espanta.

No se puede visitar Nápoles sin probar su plato más internacional, la pizza. Dice la leyenda que fue aquí donde se preparó la primera “margarita”. Y los locales aseguran que Nápoles es la ciudad donde se puede degustar la mejor pizza, no sólo de Italia, sino ¡del mundo!

La primera pizza se preparó en Nápoles y conquistó el paladar de la realeza italiana

Resulta muy difícil elegir un solo lugar donde probar la auténtica pizza napolitana o margarita. Una receta con masa blanda y crujiente, preparada en horno de leña, y de elaboración muy simple: sólo con mozarella, tomate y albahaca. Dicen que su origen hay que buscarlo en el año 1861. Su nombre se debe a que fue una receta elaborada especialmente por el mítico cocinero Rafael Esposito para la reina Margarita de Saboya. Dicen que lo elaboró durante una visita a Nápoles, con los colores de la bandera de Italia y que a la reina le encantó ¡Y de ahí su repentina popularidad!

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Para algunos, el mejor restaurante donde degustar esa delicia es el Gino Sorbillo, en pleno centro de Nápoles. Eso sí, es importante armarse de paciencia pues las colas son eternas y no reservan mesa. Para otros el premio se lo merece la austera pizzería Da Michele, con una carta reducida pero según muchos clientes exquisita. Y por último, hay quien dice que el rey sin discusión es el Brandi, donde cuentan que el legendario Esposito elaboró aquella pizza histórica que conquistó el paladar de la realeza. Una lucha gastronómica que seguro agradará a todo aquel que llegue a Nápoles con ganas de probar y valorar.

Tómate el capricho de comer una pizza en los restaurantes más populares e históricos de la ciudad. ¡Buon appetito!

Pero los napolitanos también son grandes amantes de los fritos, por eso no es de extrañar que las calles estén llenas de puestecillos donde adquirir comidas variadas, entre las que destaca otro tipo de pizza que cada día brilla más entre los foodies: la pizza frita.

Pero si hay que definir a los napolitanos con algún adjetivo culinario, me inclino por decir que son “golosos”. Hasta sus refranes hacen referencia a este gusto: “La vita é troppo amara, dobbiamo addolcirla” o lo que es lo mismo. ¿Qué tal si echamos un poco de azúcar al día a día?

“La vita è troppo amara, dobbiamo addolcirla”

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Efectivamente, los napolitanos lo hacen. Y la prueba está en la rica y variada repostería, la cual también se encuentra a la venta en puestos y mercados callejeros y  en pastelerías de renombre. Entre las muchas y deliciosas opciones, destaca el sfogliatelle, un pastel de hojaldre crujiente en forma de concha y relleno de queso ricotta que ¡sabe a gloria!.

En la calle San Gregorio Armeno, estrecha y siempre rebosante de gente, encontrarás muchas tiendas gastronómicas donde comprar otras delicias como las pastieras, tartaletas también elaboradas con ricotta las cuales aunque son típicas de Pascua, ya se venden en todas las épocas. O los esponjosos babás, borrachos con su peculiar sabor a licor lemoncello. Sus aromas lo invaden todo ¡Qué difícil es resistirse a estas tentaciones!

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No dejes de tomar estos manjares acompañados de un vino blanco de la Campania. Sí, en Nápoles hay muchas viñas, situadas a más de 200 metros sobre el nivel del mar. Los expertos aseguran que esa tierra volcánica rica en minerales, acariciada por los cálidos vientos del mar Tirreno y aliñada con el suave goteo de salitre son perfectos para el cultivo de variedades como la falanghina.

Aunque a la hora del aperitivo los italianos casi siempre piden un spritz, la cual es bebida típica de Venecia pero combina a la perfección en ese momento de relax en una terraza. Un momento ideal para observar el ajetreado y ruidoso centro de Nápoles, por donde circulan a todas horas motos, coches con la música a todo volumen, personas que gesticulan y hablan a gritos….

Vale la pena detenerse y observar el siempre ajetreado y ruidoso centro de Nápoles.

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Italia es sinónimo de arte y Nápoles no podría ser menos. Entrar en la línea 1 del metro de la ciudad es como sumergirse en un museo viajero. En ella encontramos el proyecto Metrò dell’Arte que democratiza el arte y nos permite impregnarnos de su esencia más actual. Cada estación es una exposición artística en la que participan artistas populares como Joseph Kosuth, Mimmo Rotella o Dominique Perrault; así como también jóvenes emergentes. ¡Un regalo artístico con sólo con comprar un billete (de menos de 2€)!

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Nápoles es grande, casi superlativa y tan rica que hasta sus entrañas esconden historias que merecen la pena descubrir. Eso sí, hay que investigar. En Nápoles nada es evidente, hay que escarbar y nunca dejarse engañar por lo evidente. En Nápoles las apariencias siempre despistan pero los sabores conquistan.

¡Conoce cómo sobrevivir a Nápoles! 

Para más información puedes consultar la web de la Oficina de Turismo de Nápoles.

LAS CLAVES DE LA CIUDAD:

Un libro

Leer Gomorra: Viaje por el imperio Económico y al sueño de poder de la Camorra es adentrarse en el barrio de Scampia, símbolo de la estereotipada sociedad napolitana: la ciudad sin ley. Será solo un estereotipo?

Un personaje

Caravaggio, el gran exponente de la pintura del Barroco vivió en la ciudad desde 1607 hasta 1610. A día de hoy, vale la pena entrar en el Pio Monte della Misericordia para poder ver Las siete obras de la misericordia que pintó el autor.

Un lugar

El teatro principal de la ciudad, Teatro di San Carlo, fue inaugurado en 1737 y es considerado el teatro de ópera activo más antiguo del mundo. ¿Sabías que ha servido de modelo e inspiración de muchos teatros europeos?

Una canción

O sole mio es una canción de 1898 con letra de Giovanni Capurro y melodía de Eduardo Di Capua. Sin duda, es una de las canciones napolitanas más populares, que ha sido traducida a una gran variedad de idiomas de todo el mundo.

Un plato

Indudablemente: la pizza. La capital de Campania se ha ganado por méritos propios el título de la ciudad donde comer la mejor pizza del país italiano y … ¡de todo el mundo!

Una fiesta

El Napoli Teatro Festival Italia es una de las citas más importantes de las artes escénicas en Europa. Durante los meses de junio y julio la ciudad se convierte en el escenario de auténticas obras de teatro y danza. ¿Te lo vas a perder?