Bocados culturales

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Lucia di lammermoor

Amor y odio en tierras escocesas

“Chi mi frena in tal momento?…” “Quién me frena es estos momentos?…” Estas palabras encabezan el famoso sexteto que aparece hacia finales del segundo acto de la ópera Lucia di Lammermoor, la obra maestra de Gaetano Donizetti (1797-1848).

El sexteto mencionado representa un momento de introspección en el que la acción se detiene y los personajes expresan sus pensamientos, en medio de la violencia de la escena que se está desarrollando ante los ojos de los espectadores. Poco después las espadas son desenvainadas y así continúan hasta el final del acto. El sexteto de Lucia es, por derecho propio, uno de los números de conjunto más célebres de todo el repertorio operístico. Un sexteto es una composición musical para seis voces o instrumentos.

Esta obra de Donizetti se considera como la quintaesencia del romanticismo en la ópera. El romanticismo operístico comporta la exaltación de los sentimientos y de esta manera se produce una exhibición de los mismos sobre el escenario. En la época del clasicismo (siglo XVIII) esto se consideraba de mal gusto y debido a ello todas las óperas, a pesar de que llevaran al extremo el dramatismo de las situaciones amorosas tenían final feliz.

Xavier Aguilar (Raimondo), Saioa Hernández (Lucia), Ismael Pons (Enrico), Cor Amics de l'Òpera de Sabadell Teatre La Faràndula (Sabadell), octubre 2014

El romanticismo destierra todos estos convencionalismos y plantea el amor desde otro punto de vista: sentimientos intensos, atacados por fuerzas externas que se les oponen, se acaban sublimando con la muerte de los personajes. Lucia di Lammermoor es un ejemplo diáfano: Lucia y Edgardo, los dos enamorados, mueren. Su amor es interferido por las manipulaciones del pérfido Enrico, hermano de Lucia. ¿Por qué razón? Pues por intereses financieros y políticos, así como por un odio ancestral entre las dos familias, los Ashton de Lucia y los Ravenswood de Edgardo, que alimenta todo el mal y hace que el amor sea imposible.

Albert Casals (Edgardo), Xavier Aguilar (Raimondo), Cor Amics de l'Òpera de Sabadell. Teatre La Faràndula (Sabadell), octubre 2014

Antes del inicio de la ópera, las dos familias se han enfrentado. Los Ashton han vencido a los Ravenswood, que han perdido su patrimonio. Edgardo, el último de la familia, ha jurado sobre la tumba de su padre odio eterno a los Ashton. Su voluntad, sin embargo, cambia al conocer a Lucia, una muchacha frágil y delicada, de la que se enamora. Amor y odio se revelan como fuerzas opuestas que acaban dominando los escenarios operísticos durante todo el siglo XIX.

El romanticismo musical pasa por diversas etapas. La más temprana, y a la cual pertenece Lucia, es la que se conoce como bel canto (canto bello). Consiste en el dominio absoluto de la voz como vehículo de expresión. La orquesta es secundaria, sólo acompaña, y la voz es la que crea la belleza, con grandes exigencias técnicas. Exaltación del canto ante todo. Bellini y Donizetti son sus máximos exponentes. Posteriormente la cosa cambiará y Verdi continuará haciendo evolucionar la ópera romántica.

La ópera se estrenó en el Teatro San Carlo de Nápoles, el 26 de septiembre de 1835, con un éxito triunfal.

Al romanticismo le gustan los ambientes nórdicos, oscuros, góticos… Lucia di Lammermoor transcurre en Escocia y basa su argumento en la novela The bride of
Lammermoor, de Sir Walter Scott, el gran novelista y poeta escocés que fue la fuente de muchísimas óperas de aquel período (primera mitad del siglo XIX). Se estrenó en el Teatro San Carlo de Nápoles, el 26 de septiembre de 1835, con un éxito triunfal.