Bocados culturales

Aprende y disfruta: el arte, la música y las palabras nos permiten descubrir de dónde venimos para poder decidir hacia dónde vamos.

El Principito

Antoine de Saint-Exupéry

Antoine de Saint-Exupéry (1900 – 1944) fue un novelista francés y un pionero de la aviación moderna. Antes de la Segunda Guerra Mundial trabajó para el servicio postal francés en vuelos internacionales utilizando aeronaves con pocos instrumentos de navegación. Durante su vida de piloto sufrió numerosos accidentes y convirtió esas experiencias en su fuente de inspiración.

El libro francés más leído y traducido de la historia

Hoy en día el libro ya cuenta con la traducción a más de 250 idiomas y dialectos. Pero la primera publicación impresa no fue en su lengua original, el francés, sino en inglés cuando el 1943 una editorial de Estados Unidos decidió traducirla y publicarla al inglés. En Francia, el libro no se publicó oficialmente hasta después de la liberación de la Alemania nazi, en 1946.

¿Por qué lo elegimos?

Nos presenta a un explorador curioso que quiere conocer nuevos paisajes, nuevas personas y en definitiva, nuevos planetas. Con la mirada inocente, curiosa y pura del niño que todos hemos sido, el principito no olvida nunca sus raíces y decide volver al lugar de donde viene, símbolo del final de la resolución de todos los enigmas. Con esta fábula el autor nos muestra que sólo conocemos el mundo a través de la comprensión de todo lo que hemos vivido.

Portada del libro El Principito (Editorial Salamandra)

"Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando la hora de la despedida se acercó:

—¡Ah…! —dijo el zorro—. Voy a llorar.

—Es culpa tuya —dijo el principito—. No deseaba hacerte ningún mal, pero quisiste que te domesticara…

—Es verdad —añadió el zorro.

—Y vas a llorar —dijo el principito.

—Es verdad —afirmó el zorro.

—¡Con eso no ganas nada!

—Gano —dijo el zorro—, a causa del color del trigo.

Y luego añadió—: Ve a ver las rosas otra vez. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós, y yo te regalaré un secreto.

El principito fue a ver nuevamente las rosas.

—Ustedes no se parecen a mi rosa, no son nada todavía —les dijo—. Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro entre cien mil. Pero le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Y las rosas estaban muy molestas.

—Ustedes son bellas, pero están vacías —les dijo después—. Nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que pasara pensaría que mi rosa es como ustedes. Pero ella sola es más importante que todas ustedes juntas, porque es la que yo he regado. Porque es la que yo resguardé bajo un fanal. Porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas) y es a ella a la que he oído quejarse, alabarse, y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa.

Y volvió con el zorro:

—Adiós —dijo.

—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple. Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

Para más información puedes consultar la página oficial del llibro.