Bocados culturales

Aprende y disfruta: el arte, la música y las palabras nos permiten descubrir de dónde venimos para poder decidir hacia dónde vamos.

El jardín de las delicias

Es considerado uno de los cuadros más misteriosos de la historia del arte. Su interpretación va más allá de lo que vemos a simple vista. ¡Descubridla!.

Jheronimus van Aken (Países Bajos, 1450-1516), conocido como el Bosco, fue un pintor holandés famoso por representar mundos oníricos. Es una figura muy misteriosa, con un estilo propio que la distingue del resto de los pintores flamencos de su época. Sus obras destacan por encontrarse a medio camino entre la cosmovisión medieval relacionada con la magia, y la humanidad de la Edad Moderna que destaca en la actitud expresiva de sus personajes.

1. El árbol de la vida

En este cuadro todo es intrigante… empezando por la tabla izquierda, que trata sobre el momento de la Creación, con Adán y Eva. ¡Es muy curioso que el árbol de la vida esté representado por una palmera! Es un símbolo de justicia y de resurrección, ya que es capaz de vivir mucho tiempo con poca agua.

2. El mundo después del pecado original

Muy a menudo vemos personajes están dentro de frutas o cáscaras. ¿Sabíais que, en la Edad Media, la expresión “recoger fruta” se utilizaba para referirse al acto sexual? Por ese motivo, hay quien afirma que la tabla central representa el mundo después del pecado original.

3. ¿Adán o el Bosco?

Si os fijáis bien, en la obra sólo aparece un personaje vestido. Algunos han interpretado que podría ser Adán, pero otros sostienen que es el autorretrato del Bosco. Años más tarde, el artista fue retratado por otro pintor en esa misma postura.

4. Alusión a la alquimia

Las extrañas y fantásticas fuentes de la tabla central muestran el interés del Bosco por la alquimia y simbolizan el elixir de la vida. Las cabezas de ciervo y de pavo sobre los bañistas significan la incredulidad y la vanidad… ¡Se dice que el pintor formaba parte de una secta secreta, la de los adamitas!

5. Folclore y cultura popular

El Bosco hace alusión al folclore de los Países Bajos. Las frutas, los animales y las estructuras minerales exóticas hacen referencia a símbolos eróticos que inspiraron canciones y refranes populares propios de la época.

6. El mundo ideal

La tabla de la derecha puede interpretarse a primera vista como el infierno… pero si lo observamos bien, no hay naturaleza. Quizás no es el infierno sino el mundo real y civilizado, por eso aparecen máquinas e instrumentos. En tal caso, si interpretamos la obra a la inversa y según la visión de los adamitas, la tabla central sería el mundo ideal y no el paraíso corrompido.

Para más información podéis visitar la pégina del Museo del Prado.