Inspiración por Europa

Viaja y sueña: descubre los puntos de encuentro del continente y explora las huellas de su historia con una nueva mirada.

Café Slavia

Símbolo de la Antigua República Checoslovaquia.

El Café Slavia es el más antiguo de Praga que todavía mantiene las puertas abiertas. Situado en la calle Národní y en el muelle Smetana, se inauguró en 1884, pocos años después que abriera el emblemático Teatro Nacional, que se encuentra en la misma calle. Con más de 130 años de historia sigue siendo un punto de encuentro de los praguenses por su decoración art deco y sus vitas al río Moldava y al Castillo de Praga.

El nombre del café no es casual, Slavia significa la “madre del pueblo eslavo”. Un nombre que remite a la idea del paneslavismo, o sea, la unión cultural, religiosa y política entre los países eslavos de Europa.

El café se convirtió en punto de encuentro de artistas e intelectuales. Entre ellos destacaba Viktor Oliva, representante de un grupo de artistas bohemios. Durante décadas, su cuadro “El bebedor de absenta” pintado en 1901 se expuso en una de las paredes de entrada del café, convirtiéndose en un gran reclamo para todos los amantes de la pintura. No obstante, desde hace 20 años que la obra se sustituyó por una copia.

El bebedor d'absenta de Viktor Oliva

Durante décadas la obra original de Viktor Oliva “El bebedor de absenta” decoraba la pared de entrada del café.

Durante la Primera República Checa, entre 1918 y 1939, el interior del café se remodeló para dejar paso al movimiento artístico más popular del momento, el art deco. Desde entonces que el establecimiento mantiene la esencia de los años gloriosos de 1920: las clásicas sillas Tonet, las mesas de madera oscura y las paredes de mármol verde.

Durante el conocido período de entreguerras, entre 1919 y 1939, el Café vivió uno de sus momentos con más esplendor. Seguía atrayendo a la élite intelectual, entre los que se encontraba Karel Capek, considerado uno de los padres de la literatura de ciencia ficción.

Durante la Primera República Checa, entre 1918 y 1939, el interior del café se remodeló para dejar paso al movimiento artístico más popular del momento, el art deco.

Poco después, con la ocupación alemana de 1938, la libertad del país cayó en declivio. Con el fin de la guerra y la instauración del régimen comunista se nacionalizaron los medios de producción y fue así como el Café Slavia también pasó a formar parte de los bienes estatales. No obstante, el café pudo mantener su esencia como espacio para la independencia. Allí seguían reuniéndose antiguos líderes como Jaroslav Seifert, el Premio Nobel de Literatura de 1984, y un grupo de tertulianos que dirigía el poeta Jiri Kola y entre los que destacaban, el pintor Jan Zabrana y el primer presidente de la República Checa, Vaclav Havel.

La recuperación de Praga como eje europeo tuvo su foco en la academia de artes AMU fundada en 1945, un vivero de grandes exponentes de la producción dramática y audiovisual. Los estudiantes de la academia solían reunirse en el Café Slavia, y entre ellos destacaban Milan Kundera, Pavel Kohout o directores de cine como Milos Forman y Jiri Menzel.

Photo credit: kodachrome65 via Visualhunt / CC BY-NC-ND

Entre 1991 y 1997 el café, así como también el emblemático Puente de Carlos de la ciudad, se mantuvo cerrado. Cuando el Café abrió sus puertas lo hizo recuperando el bullicio natural y sus muebles originales. Era una oportunidad para que los praguenses pudieran seguir observando la ciudad a través de las ventanas del local.

A día de hoy, el Café Slavia sigue siendo un referente de la historia del país. Cada tarde, entre las 17h y las 23h, hay un pianista de jazz que pone música a los anocheceres. Además, el local también dispone de una gran sala para encuentros y reuniones. Su interior sigue fiel a sus orígenes y destaca por estar recubierto de azulejos y antigüedades. También sorprende el uniforme de los camareros, que lucen frac, detalles que llevan a los visitantes a recordar viejos y bellos tiempos.

Para más información podéis consultar la web del Café Slavia.